Novena a Santa Teresita para Pedir la Rosa

por Mariana Manzanares | Vida espiritual

¿Alguna vez pediste una gracia y esperaste una señal del cielo? Miles de fieles la esperan cada año de la mano de una joven carmelita francesa que prometió derramar desde el Cielo una lluvia de rosas sobre la tierra.

Esa monjita francesa es Santa Teresita del Niño Jesús. La novena a Santa Teresita del Niño Jesús consiste en nueve días consecutivos de oración para pedir la intercesión de Santa Teresa del Niño Jesús ante Dios. La novena en preparación para su fiesta comienza el 22 de septiembre y culmina el 30 de septiembre, aniversario de su muerte, en la víspera de su memoria litúrgica, que se celebra el 1 de octubre.

En este artículo encontrarás quién fue Santa Teresita, por qué conviene rezarle una novena y los textos completos de sus dos novenas más difundidas: la novena a Santa Teresita para pedir la rosa, también llamada novena de los 24 Glorias, y la novena a Santa Teresita de Lisieux tradicional, con las oraciones propias para cada día. 

¿Conoces el origen de las novenas y por qué la Iglesia nos recomienda rezarlas frente a una fecha importante o al día de algún santo? La palabra novena proviene del latín novem (nueve). Esta devoción recuerda los nueve días que los apóstoles perseveraron en oración junto a la Virgen María entre la Ascensión y Pentecostés (Hch 1,14). Cuando rezas una novena a un santo, le pides que interceda por ti ante Dios, porque los santos viven ya unidos a Él y nos acompañan como amigos en el camino hacia el Cielo.

La novena a Santa Teresita, como toda novena, sirve para:

  • Pedir gracias especiales, como la salud, el trabajo, la paz en la familia, claridad para discernir la vocación o la conversión de un ser querido.
  • Fortalecer la fe y la paciencia, para confiar en el tiempo y en la voluntad de Dios.
  • Unirte espiritualmente a la Iglesia, porque la novena es una práctica comunitaria y tradicional.
  • Imitar las virtudes del santo a medida que meditas en su vida y su ejemplo.

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¿Quién es Santa Teresita del Niño Jesús?

Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz, a quien muchos conocen como Santa Teresa de Lisieux, fue una monja carmelita francesa del siglo XIX. Marie-Françoise-Thérèse Martin nació el 2 de enero de 1873 en Alençon, Normandía (Francia). Fue la menor de los nueve hijos de Luis Martin y Celia Guérin, un matrimonio de comerciantes católicos a quienes el papa Francisco canonizó el 18 de octubre de 2015.

La muerte de su madre en 1877 marcó su infancia y le provocó una sensibilidad extrema. La familia se trasladó entonces a Lisieux. En la Navidad de 1886, con trece años, Teresa recibió una gracia que ella misma describió como su conversión: Dios la liberó de sus lágrimas fáciles y le dio una fortaleza nueva. Un año después peregrinó a Roma con su padre y su hermana Celina, y allí suplicó a León XIII que le permitiera ingresar al Carmelo antes de la edad permitida.

Teresita entró en el Carmelo de Lisieux el 9 de abril de 1888, con solo quince años. Allí vivió nueve años de vida oculta, entre la oración, las tareas humildes del convento y la caridad fraterna. El 9 de junio de 1895 se ofreció como víctima al Amor Misericordioso de Dios, es decir, entregó toda su vida para que el amor de Dios actuara libremente en ella.

La tuberculosis consumió su cuerpo durante sus últimos dieciocho meses. Murió el 30 de septiembre de 1897, a los 24 años. Sus últimas palabras, con la mirada fija en el crucifijo, fueron una declaración de amor:

«¡Oh!... ¡Lo amo!... ¡Dios mío..., os amo!».

Por obediencia a sus superioras, había escrito los recuerdos de su vida. Sus hermanas publicaron esos manuscritos en 1898 con el título Historia de un alma, un libro que recorrió el mundo entero en pocos años.

Pío XI la beatificó el 29 de abril de 1923 y la canonizó el 17 de mayo de 1925. El mismo pontífice la proclamó patrona de las misiones el 14 de diciembre de 1927, junto a San Francisco Javier, aunque ella nunca salió de su convento. Su oración y su sacrificio, ofrecidos por los misioneros, bastaron para que la Iglesia la reconociera como alma misionera.

San Juan Pablo II la declaró Doctora de la Iglesia el 19 de octubre de 1997 mediante la carta apostólica Divini Amoris Scientia. La Iglesia concede este título a los santos cuya doctrina ilumina de modo seguro la fe de todos los fieles. Teresa fue la tercera mujer en recibirlo, después de Santa Catalina de Siena y Santa Teresa de Jesús.

Para recordar: Santa Teresita vivió solo 24 años y nunca salió de su convento. Sin embargo, la Iglesia la reconoce como santa, patrona de las misiones y Doctora de la Iglesia por su enseñanza sobre la confianza y el amor. Por eso tantos fieles rezan cada año la novena a Santa Teresita del Niño Jesús.

¿Por qué rezarle una novena a Santa Teresita de Lisieux?

¿Qué puede hacer por ti una joven que murió hace más de un siglo? Ella misma respondió a esta pregunta pocos meses antes de morir. El Catecismo de la Iglesia Católica (CEC) recoge sus palabras en el número 956, dedicado a la intercesión de los santos:

«Pasaré mi cielo haciendo el bien sobre la tierra».

El Catecismo enseña que los santos, unidos más íntimamente a Cristo, presentan al Padre los méritos que alcanzaron en la tierra e interceden sin cesar por nosotros (CEC 956). Santa Teresita convirtió esta verdad de fe en una promesa personal. Por eso, cuando rezas la novena a Santa Teresita, confías tu necesidad a una amiga que conoce el camino hacia el corazón de Dios.

Teresita anunció también que, después de su muerte, haría caer una lluvia de rosas. Las rosas simbolizan las gracias que ella obtiene de Dios para quienes la invocan. Desde entonces, muchos devotos atribuyen a su intercesión favores de todo tipo, y la rosa se volvió su emblema: por eso la representan con un crucifijo y un ramo de rosas entre los brazos.

La segunda razón para rezarle nace de su doctrina. Teresa descubrió un caminito hacia la santidad al alcance de todos: el camino de la infancia espiritual. Esta expresión designa la actitud del alma que se abandona en Dios con la confianza de un niño en brazos de su padre. Teresa encontró la clave en las palabras de Jesús:

«En verdad os digo que, si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos» (Mt 18,3).

Jesús pide conversión, y la conversión que propone Teresa consiste en hacerse pequeño. La santa comparó su caminito con un ascensor: ella se sabía demasiado pequeña para subir la ruda escalera de la perfección, y por eso eligió los brazos de Jesús para que la elevaran hasta el cielo. Piensa en un niño pequeño frente a una escalera muy alta. Ese niño levanta los brazos hacia su padre y espera que él lo suba. Así reza quien reza con Santa Teresita.

El papa Francisco dedicó a esta enseñanza la exhortación apostólica C'est la confiance (15 de octubre de 2023), con motivo del 150.º aniversario de su nacimiento. El título retoma una frase de la santa:

«La confianza, y nada más que la confianza, puede conducirnos al Amor».

Esa confianza es el alma de la novena a Santa Teresita.

Por último, Teresa te enseña a rezar desde el corazón. El Catecismo la cita para definir la oración:

«Para mí, la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada hacia el cielo, un grito de reconocimiento y de amor tanto desde dentro de la prueba como en la alegría» (CEC 2558).

Estas palabras te ayudan a vivir la novena como un encuentro con Dios. Cada día de oración se convierte en una mirada confiada hacia el cielo, y la gracia que pides queda en manos de un Padre que sabe lo que necesitas.

Para recordar: Rezas la novena a Santa Teresita del Niño Jesús porque los santos interceden por nosotros ante Dios (CEC 956), porque ella prometió hacer el bien desde el cielo y porque su caminito de confianza te enseña a abandonarte en el Señor como un niño.

Novena a Santa Teresita: 24 Glorias

La novena de las 24 rosas consiste en rezar cada día, durante nueve días, 24 veces el Gloria. Con esta oración das gracias a la Santísima Trinidad por los dones que concedió a Santa Teresita durante los 24 años de su vida terrena. Muchos fieles la conocen también como novena de los 24 Gloria o novena a Santa Teresita para pedir la rosa.

¿Cuál es el origen de la novena de los 24 Gloria?

El padre Putigan, sacerdote jesuita, comenzó esta novena el 3 de diciembre de 1925, el mismo año de la canonización de Santa Teresita. Necesitaba una gracia importante y decidió rezar cada día 24 Glorias en acción de gracias por la vida de la santa. Como señal de que el cielo escuchaba su oración, pidió recibir de alguien una rosa fresca.

Al tercer día de la novena, una persona lo visitó y le regaló una rosa roja. El 24 de diciembre, el padre Putigan comenzó una segunda novena y pidió esta vez una rosa blanca. Al cuarto día, una religiosa enfermera del hospital le llevó una rosa blanca. Le contó que la flor había caído a sus pies frente a una imagen de Santa Teresita, en la capilla, y que sintió el impulso de llevársela a él.

El sacerdote obtuvo las gracias que pedía y decidió difundir la novena de las 24 rosas como una cruzada de oración en honor de Santa Teresita. Desde entonces, fieles de todo el mundo la rezan con confianza.

Para recordar: La rosa funciona como un signo de consuelo que Dios concede cuando quiere. La eficacia de la novena depende de tu fe y de la voluntad de Dios, que siempre busca el bien de tu alma. Si no recibes una rosa, no te angusties. No significa que Dios no te haya escuchado.

Estructura de la novena

Puedes rezar la novena de las 24 rosas en cualquier momento del año. La tradición recomienda rezarla del 9 al 17 de cada mes, para unirte a la comunión de oraciones de todos los devotos que la rezan en esos mismos días. En preparación para la fiesta de la santa, rézala del 22 al 30 de septiembre.

Cada día sigue este orden:

  1. Haz la señal de la cruz.
  2. Reza la oración a la Santísima Trinidad.
  3. Pide la gracia que deseas alcanzar.
  4. Reza 24 veces el Gloria. Si lo deseas, añade antes de cada Gloria una de las invocaciones que encontrarás más abajo.

Oración inicial

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo os agradezco todos los favores, todas las gracias con que enriquecisteis el alma de vuestra sierva Teresita del Niño Jesús durante los 24 años que pasó en la tierra, y por los méritos de tan querida santita, concededme la gracia que tan ardientemente os pido, si fuere conforme a vuestra santísima voluntad y para salvación de mi alma. Amén.

Pedir la gracia que se desea obtener.

24 Invocaciones y Gloria

Antes de cada Gloria, reza una de estas invocaciones y responde: ruega por nosotros.

Santa Teresita del Niño Jesús, ruega por nosotros. Gloria

Florecita de Jesús,

ruega por nosotros. Gloria

Hija predilecta de María,

ruega por nosotros. Gloria

Esposa fiel de Jesús,

ruega por nosotros. Gloria.

Madre de innumerables almas,

ruega por nosotros. Gloria.

Ejemplar de santidad,

ruega por nosotros. Gloria.

Milagro de virtudes,

ruega por nosotros. Gloria.

Prodigio de milagros, ruega por nosotros. Gloria.

Virgen prudente, ruega por nosotros. Gloria.

Heroína de la fe, ruega por nosotros. Gloria.

Ángel de caridad, ruega por nosotros. Gloria. 

Violeta de humildad, ruega por nosotros. Gloria.

Mística pasionaria, ruega por nosotros. Gloria.

Lirio purísimo del Carmelo, ruega por nosotros. Gloria.

Flor selecta de la Iglesia, ruega por nosotros. Gloria.

Rosa deshojada de amor, ruega por nosotros. Gloria.

Mártir de amor, ruega por nosotros. Gloria.

Encanto de cielos y tierra, ruega por nosotros. Gloria.

Mensajera de la paz, ruega por nosotros. Gloria.

Patrona de las misiones, ruega por nosotros. Gloria.

Sembradora de rosas, ruega por nosotros. Gloria.

Maestra de infancia espiritual, ruega por nosotros. Gloria.

Abogada de los sacerdotes, ruega por nosotros. Gloria.

Tú que pasas el cielo haciendo el bien sobre la tierra, ruega por nosotros. Gloria.

Novena a Santa Teresita del Niño Jesús (tradicional)

La novena a Santa Teresita de Lisieux tradicional propone meditar cada día una virtud de la santa: su amor ardiente, su humildad, su pureza, su paciencia en la enfermedad y su confianza ante la muerte. Cada jornada te invita a pedir esa misma virtud para tu vida, además de la gracia particular que confías a su intercesión.

Cada día de esta novena a Santa Teresita sigue este orden:

  1. Señal de la cruz.
  2. Oración inicial para todos los días.
  3. Oración propia de cada día.
  4. Tres Avemarías y petición de la gracia que deseas alcanzar.
  5. Jaculatoria y oración final para todos los días.
  6. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración Inicial para todos los días

¡Oh Santa Teresita del Niño Jesús, modelo de humildad, de confianza y de amor! Desde lo alto de los cielos deshoja sobre nosotros esas rosas que llevas en tus brazos: la rosa de humildad, para que rindamos nuestro orgullo y aceptemos el yugo del Evangelio; la rosa de la confianza, para que nos abandonemos a la Voluntad de Dios y descansemos en su Misericordia; la rosa del amor para que abriendo nuestras almas sin medida a la gracia, realicemos el único fin para el que Dios nos ha creado a su Imagen: Amarle y hacerle amar Tú que pasas tu Cielo haciendo bien en la tierra, ayúdame en esta necesidad y concédeme del Señor lo que te pido si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma. Así sea.

Oraciones para cada día de la novena

Primer Día:

¡Florecita de Jesús! Por aquel volcán de amores que inflamó tu corazón, cuyos divinos ardimientos fueron el dulce martirio que consumió tu vida "con ansias de amores inflamada", haz que también yo, ¡oh santa Teresita! a solo Dios entregue totalmente mi corazón con todas sus esperanzas y con todos sus ensueños, para que le transforme y le resucite y le salve. Amén.

Se rezan tres Ave Marías y se pide la gracia que se desea obtener. 

Segundo Día:

¡Florecita de Jesús! Por los perfumes de santidad que exhalaste durante tu vida, escondida cual humilde violeta en el jardín del Carmelo, haz que pueda también mi alma, libre de los malos olores del pecado, agradar a Dios con el suave olor de las virtudes cristianas. Amén.

Se rezan tres Ave Marías y se pide la gracia que se desea obtener. 

Tercer Día: 

¡Florecita de Jesús! Por los pasos de inocencia y de candor que diste en la florida senda de tu caminito, que fue camino de infancia espiritual, haz que los pasos de mi vida no corran por los derroteros de la perdición; sino que, pasito a paso, suba la senda -cuesta arriba- que conduce a la gloria. Amén.

Se rezan tres Ave Marías y se pide la gracia que se desea obtener. 

Cuarto Día:

¡Florecita de Jesús! Por la celestial pureza que adornó tu corazón cual los lirios a los valles y la "nieve" a las alturas alcánzame, azucena del Carmelo, la pureza en pensamientos, palabras y obras. Defiéndeme en la tentación, y cubre con las azucenas de tu pureza la fealdad de éste pobre corazón mío inquieto y apasionado. Amén.

Se rezan tres Ave Marías y se pide la gracia que se desea obtener. 

Quinto Día: 

¡Florecita de Jesús! Por el empeño grande que pusiste en "pasar por la Tierra haciendo bien", y en esparcir en los corazones el amor y la esperanza, haz que también yo pase mi vida sembrando bondades para recibir allá arriba el galardón seguro del ciento por uno con la vida perdurable y feliz. Amén.

Se rezan tres Ave Marías y se pide la gracia que se desea obtener. 

Sexto Día: 

¡Florecita de Jesús! Por aquella continua tendencia de "empequeñecerse" que fue el tema de tu santa vida, haz sepa también yo ser un "alma tan pequeñita" que encuentre la verdadera grandeza en los brazos del sacrificio y de la Cruz; y aprenda a ser grande en lo pequeño y amar la humildad... la "pequeñez", para entrar más fácilmente por las puertas de la gloria al gozo eterno. Amén.

Se rezan tres Ave Marías y se pide la gracia que se desea obtener. 

Séptimo Día: 

¡Florecita de Jesús! Por aquel martirio tan continuado que sufrió tu espíritu en la incesante negación de la naturaleza, haz que aprenda a negar mis caprichos y veleidades y a pagar, cual tú, los desprecios del prójimo con una sonrisa heroica y celestial. Amén.

Se rezan tres Ave Marías y se pide la gracia que se desea obtener. 

Octavo Día:

¡Florecita de Jesús! Por la paciencia admirable con que supiste disimular y sufrir las enfermedades que en la Cruz te pusieron, ¡oh! que pueda yo también, santita mía, llevar si no con alegría, a lo menos en conformidad con la voluntad de Dios los achaques y miserias de este cuerpo de barro para que un día resulte embellecido en la gloria. Amén.

Se rezan tres Ave Marías y se pide la gracia que se desea obtener. 

Noveno Día: 

¡Florecita de Jesús! Por el heroico valor con que apuraste el cáliz hasta las "heces" en el trance amargo de tu agonía; y por la dulce calma con que esperaste la fría llamada de la muerte, pueda yo también cerrar los ojos a esta vida mortal repitiendo las hermosas palabras que al morir pronunciaste: "Oh... ¡Le amo!.. . ¡Dios mío... os...amo!". Amén.

Se rezan tres Ave Marías y se pide la gracia que se desea obtener. 

Oraciones finales

Jaculatoria

¡Oh santita sin igual! Enséñanos el "caminito" de tu infancia espiritual.

Oración conclusiva

¡Gloriosa santita mía! Espero confiadamente me alcanzarás de Dios la gracia especial que en esta novena te pido. Yo en cambio, prometo imitar, con todas mis fuerzas, tus heroicos ejemplos, y apropiarme de las páginas de tu vida encantadora para que tenga la dicha de gozar de Dios en tu compañía en la patria de los santos. En tanto, quiero, cual tu, oh Florecita de Jesús, "deshojar" en la tierra las flores de mis caricias a los pies del Amor de los Amores y cantar a lo divino tus encantadoras armonías:

  

"Por solo tus amores,
Jesús mi bien amado,
En ti mi vida puse,
mi gloria y porvenir;
Y ya que para el mundo
soy una flor marchita,
No tengo más anhelo
que amándote, morir…"

Para sacar el máximo provecho de la novena a Santa Teresita, repetir las oraciones no alcanza. Santa Teresita enseñaba que Dios mira el amor con que haces cada cosa, más que la grandeza de la obra. Vive estos nueve días con la misma sencillez con que ella vivió en el Carmelo.

Puedes enriquecer tu novena si:

  • Meditas cada día su caminito de confianza, y lees algunas páginas de Historia de un alma.
  • Ofreces pequeños actos de amor, como una sonrisa a quien te molesta, un servicio escondido o una renuncia silenciosa. Teresa llamaba a estos gestos sus «flores».
  • Presentas una intención clara, teniendo la disposición de aceptar la voluntad de Dios con paz y confianza.
  • Te unes, aunque sea espiritualmente, a otros devotos, porque la novena es una oración comunitaria que fortalece la fe de la Iglesia.

Te recomendamos también que aproveches estos días para asistir a la Santa Misa, confesarte y comulgar. Santa Teresita encontraba en la Eucaristía la fuerza de su caminito. Además, la Santa Misa es la oración más perfecta, donde puedes ofrecer a Dios tus súplicas y sacrificios. Si a veces te cuesta ir, este artículo te puede ayudar: ¿Conviene ir a Misa sin sentirlo?. Busca la iglesia más cercana en la aplicación Horarios de Misa.

Si te gustan las novenas, reza también la novena a San Cayetano por pan y trabajo o acompaña a la Madre del Señor con esta oración a la Virgen de los Dolores.

Abre tu corazón como un niño y confía tu petición a Santa Teresita. Ella prometió no descansar mientras haya almas que salvar. Termina tu novena a Santa Teresita con esta oración:

Santa Teresita del Niño Jesús, tú que prometiste pasar tu cielo haciendo el bien en la tierra, enséñame tu caminito de confianza y de amor. Presenta ante el Señor la gracia que hoy te confío y alcánzame un corazón pequeño, humilde y dócil a su voluntad. Deshoja sobre mi vida las rosas de la paciencia, de la alegría y de la caridad, para que en cada cosa pequeña ame a Jesús como tú lo amaste. Amén.

¿De qué es patrona Santa Teresita?

Santa Teresita es patrona de las misiones, junto a San Francisco Javier, por decisión de Pío XI en 1927. Pío XII la proclamó además copatrona de Francia en 1944, junto a Santa Juana de Arco. Muchos fieles la invocan también por los sacerdotes, por los enfermos y por las necesidades de la familia.

¿Qué significan las rosas de Santa Teresita?

Las rosas simbolizan las gracias que Santa Teresita del Niño Jesús obtiene de Dios para quienes la invocan. Antes de morir, la santa prometió derramar una lluvia de rosas sobre la tierra. Por eso la representan con un ramo de rosas y un crucifijo, y algunos devotos cuentan que recibieron una rosa como signo de consuelo durante la novena.

¿Qué diferencia hay entre la novena de las 24 rosas y la novena tradicional?

La novena a Santa Teresita para pedir larosa repite cada día la misma oración a la Santísima Trinidad y 24 Gloria, en acción de gracias por los 24 años de vida de la santa. La novena a Santa Teresita del Niño Jesùs tradicional propone una oración distinta para cada día, centrada en una virtud de Santa Teresita, con tres Avemarías y una oración final común.

¿Cuándo empieza la novena a Santa Teresita de Lisieux?

La novena a Santa Teresita comienza el 22 de septiembre y termina el 30 de septiembre, víspera de su fiesta. Los devotos rezan tradicionalmente la novena de las 24 rosas del 9 al 17 de cada mes. Sin embargo, puedes rezar cualquiera de las dos en cualquier momento del año.

¿Cuándo es la fiesta de Santa Teresita?

La Iglesia celebra la memoria de Santa Teresita del Niño Jesús cada 1 de octubre. Hasta la reforma del calendario litúrgico de 1969, la Iglesia celebraba su fiesta el 3 de octubre, fecha que todavía conservan algunas comunidades.

¿Necesitas recibir una rosa para saber que Dios escuchó tu novena a Santa Teresita?

La rosa aparece en la historia de la novena como un signo que Dios concede libremente a algunos fieles. Dios escucha toda oración hecha con fe y responde según su voluntad y el bien de tu alma. Si no recibes una rosa, mantén tu confianza: Santa Teresita enseñaba que la confianza agrada a Dios más que cualquier señal.