¿Por qué la Iglesia Tiene un Calendario Litúrgico?

por | Vida espiritual

Contenidos
2
3

Así como existe un calendario civil en el que se ordenan los meses, las festividades patrias, los feriados, el ciclo escolar y las vacaciones, del mismo modo, la Iglesia cuenta con su propio calendario.

El calendario litúrgico católico ordena el año entero en torno al Misterio Pascual — la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo — de modo que cada semana, cada estación y cada festividad participan de la gracia de la Redención.

La Constitución sobre la Sagrada Liturgia del Concilio Vaticano II, Sacrosanctum Concilium, enseña que a lo largo del ciclo del año, la Iglesia despliega todo el misterio de Cristo, desde la Encarnación y el Nacimiento hasta la Ascensión, Pentecostés. También inspira en los fieles la expectación de la segunda venida de Cristo.

Justamente, el sentido del calendario litúrgico es que los fieles actualicen el misterio de Cristo en la propia existencia, es decir, que acompañen al Señor en cada uno de los momentos de su vida a lo largo del año y que tengan los mismos sentimientos de Cristo Jesús (Fil 2, 5). Y así que gocen, caminen, sufran, mueran y resuciten junto a Él. De ese modo, asemejándose a Cristo, se transfigurarán en Él y se convertirán verdaderamente en otros cristos.

El calendario litúrgico católico en vigor se rige por las Normas Universales sobre el Año Litúrgico y el Calendario (NUALC), aprobadas por Pablo VI el 14 de febrero de 1969 mediante el Motu Proprio Mysterii Paschalis. Estas normas establecen la jerarquía de las celebraciones, la distribución de las lecturas, los colores de las vestiduras sagradas y las reglas de precedencia cuando coinciden varias fiestas en un mismo día.

¿Te interesa aprender más sobre el año litúrgico católico? Quédate atento. Estaremos publicando una serie de artículos sobre esta temática.

¿Quieres encontrar los horarios de Misa en tu parroquia? La app Horarios de Misa te muestra los horarios actualizados de más de 110.000 iglesias en 200 países. Descárgala ahora.

¿Qué es el calendario litúrgico católico?

El calendario litúrgico católico es el sistema por el que la Iglesia ordena el tiempo sagrado a lo largo del año. Distribuye los misterios de la fe, las festividades del Señor, de la Virgen María y de los santos, y las lecturas de la Sagrada Escritura, con el fin de que el pueblo cristiano entre en contacto vivo y progresivo con la totalidad del misterio de la salvación.

Su estructura reposa sobre una distinción fundamental: el Propio del Tiempo y el Propio de los Santos. El Propio del Tiempo organiza el año en torno a los grandes misterios de Cristo — la Encarnación, la Pascua, la venida del Espíritu Santo — y constituye el eje vertebrador del calendario.

El Propio de los Santos integra las festividades de los mártires y confesores en ese mismo eje, de modo que la memoria de los santos ilumine y prolongue la celebración de los misterios del Señor.

El calendario litúrgico se distingue del año civil en que su centro no es una fecha astronómica, sino un acontecimiento de la historia de la salvación: la Resurrección de Cristo, cuya conmemoración semanal es el domingo y cuya celebración anual solemne es la Pascua.

¿Cuál es la diferencia entre calendario litúrgico, año litúrgico y ciclo litúrgico?

Los tres términos se usan con frecuencia de forma intercambiable en el lenguaje ordinario, pero designan realidades distintas. Distinguirlos con precisión es útil tanto para comprender la estructura del tiempo sagrado como para interpretar correctamente los documentos de la Iglesia y las referencias del Leccionario.

  • El calendario litúrgico

Es el instrumento. Consiste en el sistema normativo que organiza y distribuye las celebraciones de la Iglesia a lo largo del año: determina qué se celebra en cada día, con qué rango —solemnidad, fiesta o memoria—, con qué lecturas y con qué color litúrgico.

El calendario litúrgico existe en dos niveles: el Calendario General Romano, que obliga a toda la Iglesia de rito latino, y los calendarios particulares de cada diócesis, conferencia episcopal u orden religiosa, que añaden al general las celebraciones propias aprobadas por la Santa Sede. El calendario litúrgico es, en síntesis, el mapa que hace visible la estructura del tiempo sagrado.

  • El año litúrgico

Es la realidad que ese mapa representa. Designa el despliegue efectivo del misterio de Cristo a lo largo de doce meses, desde el primer Domingo de Adviento hasta el sábado anterior al Adviento siguiente.

El año litúrgico es según la doctrina de la Sacrosanctum Concilium, la presencia operante y sacramental del Misterio Pascual en el tiempo de la Iglesia. Cada uno de sus tiempos —Adviento, Navidad, Cuaresma, Triduo Pascual, Pascua y Tiempo Ordinario— hace presente un aspecto del único misterio de Cristo y ofrece a los fieles la gracia propia de ese misterio.

El año litúrgico es, por tanto, la realidad teológica; el calendario litúrgico es el instrumento que la estructura y la hace accesible.

  • El ciclo litúrgico

Designa el sistema rotativo de tres años —A, B y C— por el que se distribuyen las lecturas dominicales y de las solemnidades. Cada ciclo tiene un Evangelio de referencia para los domingos del Tiempo Ordinario: San Mateo en el Ciclo A, San Marcos en el Ciclo B, San Lucas en el Ciclo C. Este sistema garantiza que la asamblea reciba, en el espacio de tres años, la mayor parte del Nuevo Testamento y una selección amplia del Antiguo.

En el uso pastoral más amplio, la expresión «ciclo litúrgico» se emplea también como sinónimo de «año litúrgico», especialmente cuando se habla de «comenzar un nuevo ciclo litúrgico» con el Adviento.

Este uso no es incorrecto, pero conviene precisar que en el lenguaje técnico de las NUALC y el Leccionario, «ciclo» remite específicamente al sistema trienal A/B/C de las lecturas dominicales.

La relación entre los tres conceptos puede formularse del siguiente modo: el calendario litúrgico es el instrumento; el año litúrgico es la realidad teológica que ese instrumento estructura; el ciclo litúrgico es el sistema rotativo de lecturas que garantiza la exposición progresiva y sistemática de la Sagrada Escritura dentro de ese año.

Tipos de calendarios litúrgicos

Calendario General Romano

El Calendario Romano General es el catálogo universal de celebraciones litúrgicas aprobado por la Santa Sede para toda la Iglesia de rito latino. Contiene las solemnidades, fiestas y memorias que cada comunidad católica del mundo —con independencia de su nación, lengua o tradición local— está llamada a celebrar del mismo modo y con el mismo rango.

Su autoridad proviene directamente de la Santa Sede y su versión en vigor es la del Calendarium Romanum de 1969, revisado en la tercera edición típica del Misal Romano.

Las celebraciones del Calendario General son de tres tipos.

Primero, los misterios del Señor y las grandes solemnidades marianas que estructuran el año litúrgico — la Navidad, la Epifanía, la Pascua, la Ascensión, Pentecostés, la Inmaculada Concepción, la Asunción.

Segundo, las fiestas y memorias de los santos que, por su relevancia universal en la historia de la salvación, pertenecen al patrimonio de toda la Iglesia. Entre ellos se encuentran los apóstoles, los grandes doctores, los fundadores de tradiciones espirituales de alcance universal.

Tercero, la estructura completa del Propio del Tiempo, que no admite modificación alguna por parte de las iglesias locales.

Calendario Litúrgicos Particulares 

Las Normas Universales sobre el Año Litúrgico y el Calendario establecen que cada Conferencia Episcopal, cada diócesis y cada familia religiosa puede elaborar un calendario litúrgico propio, que debe ser aprobado por la Santa Sede antes de entrar en vigor.

Ese calendario particular se construye insertando en el Calendario General las celebraciones propias de cada iglesia local: el patrono principal del lugar, el aniversario de la dedicación de la iglesia catedral, los santos y beatos que tienen una relación especial con esa nación o diócesis por razón de origen, de larga permanencia o de muerte, y las conmemoraciones de especial relieve para la piedad del pueblo.

La norma fundamental es que los calendarios particulares no pueden contradecir el Calendario General ni recargar el año litúrgico de celebraciones secundarias que diluyan el protagonismo del Misterio Pascual. Cada santo puede tener una sola celebración en el año litúrgico, y las celebraciones propias deben combinarse orgánicamente con las universales, respetando siempre la tabla de precedencia de los días litúrgicos.

Las diferencias entre el Calendario General y los calendarios particulares tienen consecuencias prácticas directas para los fieles: el rango de una misma celebración puede variar de un país a otro; una memoria del Calendario General puede tener el rango de solemnidad en una nación concreta; y una fecha que en el Calendario General es feria libre puede ser día de precepto en una diócesis determinada.

Ejemplos de calendarios litúrgicos particulares

México

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) elabora anualmente su Calendario Litúrgico-Pastoral de acuerdo con el Calendarium Romanum, las NUALC y el calendario propio de México.

La diferencia más significativa respecto al Calendario General es el rango de Nuestra Señora de Guadalupe (12 de diciembre): en el Calendario General figura como memoria obligatoria; en México se eleva a solemnidad, con Misa propia, primeras Vísperas y el rango de la celebración más importante del mes de diciembre después de la Natividad.

San Juan Diego Cuauhtlatoatzin (9 de diciembre) tiene en México el rango de memoria obligatoria, mientras que en la mayor parte del mundo es una memoria libre o no figura en el calendario local.

San Felipe de Jesús (5 de febrero), primer mártir mexicano, es celebrado con rango de fiesta en la Arquidiócesis de México como patrono de la ciudad.

La Conferencia Episcopal Mexicana establece además que el Corpus Christi y la Ascensión se trasladan al domingo siguiente, práctica distinta de la de otros países hispanohablantes como la República Dominicana, donde el Jueves de Corpus mantiene su día propio y su carácter de precepto obligatorio.

Argentina

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) publica su propio Calendario Litúrgico anual, que incorpora las celebraciones propias del territorio nacional y de cada diócesis.

La celebración particular más relevante a nivel nacional es Nuestra Señora de Luján (8 de mayo), patrona de Argentina, Uruguay y Paraguay, a quien se rinde culto con rango de solemnidad en toda la nación. En el Calendario General, esta advocación mariana no existe como celebración universal.

La vida interna de las diócesis argentinas añade otra capa de particularidad: la diócesis de Concepción (Tucumán) ha incorporado el Tinkunacu —encuentro ritual entre las imágenes del Niño Alcalde y Nuestra Señora— al calendario litúrgico local como expresión de la piedad popular andina en diálogo con la liturgia. Este ejemplo ilustra la escala de particularidad que va del Calendario General al calendario de la Conferencia Episcopal, y de este al calendario diocesano.

Estados Unidos

La Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) mantiene un Calendario Propio para las Diócesis de los Estados Unidos de América con características notables.

La diferencia más importante respecto al Calendario General es el tratamiento de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre): en el Calendario General es una solemnidad universal; en los Estados Unidos es además la fiesta patronal del país, con estatuto de día santo de obligación. Es una de las pocas solemnidades que los obispos han mantenido con carácter preceptivo, en un país donde la USCCB ha suprimido la obligatoriedad de precepto de otras solemnidades que caen en sábado o lunes.

El calendario propio de los Estados Unidos incluye además santos de particular relieve para la historia de la Iglesia americana: Santa Francisca Javier Cabrini (13 de noviembre), primera ciudadana estadounidense canonizada; Santa Rosa Filipina Duchesne (18 de noviembre), misionera en el territorio del Mississippi; y el Beato Miguel Agustín Pro (23 de noviembre), mártir mexicano de especial devoción en las comunidades hispanas de los Estados Unidos.

La Epifanía y el Corpus Christi se trasladan al domingo en la práctica pastoral general. El cuarto jueves de noviembre, Día de Acción de Gracias, aparece en el calendario propio como jornada de oración, con formulario de Misa propio para las necesidades cívicas, sin rango litúrgico formal, pero con presencia reconocida por los obispos.

España

La Conferencia Episcopal Española (CEE) elabora su Calendario Litúrgico-Pastoral conforme al Calendario Propio de España, aprobado por la Santa Sede.

La diferencia más notable respecto al Calendario General es el rango de Santiago Apóstol (25 de julio): en el Calendario General figura como fiesta de apóstol; en España es solemnidad de primer rango y día de precepto obligatorio en toda la nación.

Dentro de cada diócesis, el calendario particular añade el patrono propio en rango de fiesta o solemnidad según el caso: San Saturnino en Pamplona, la Dedicación de la catedral en Granada o en Tui-Vigo.

A nivel autonómico y local, regiones como Cataluña, el País Vasco o Andalucía celebran a sus patronos propios — Sant Jordi, San Ignacio de Loyola, San Juan de Ávila — con rangos que pueden variar entre fiesta y solemnidad según el territorio.

El calendario español incorpora también Nuestra Señora del Pilar (12 de octubre) con rango de fiesta en toda España, dada su condición de patrona de la Hispanidad, mientras que en el Calendario General esa advocación mariana no figura como celebración universal.

Italia

La Conferenza Episcopale Italiana (CEI) elabora su calendario propio en torno a los dos patrones de Italia: San Francisco de Asís (4 de octubre) y Santa Catalina de Siena (29 de abril). Ambos figuran en el Calendario General — Francisco como memoria obligatoria y Catalina como memoria obligatoria —, pero en Italia reciben el rango de celebración patronal de la nación, con formularios propios y especial relieve pastoral.

En 2026, al cumplirse los 800 años de la muerte de San Francisco, el parlamento italiano restableció el 4 de octubre como fiesta nacional civil, recuperando una tradición suprimida hace cincuenta años.

A nivel diocesano, la riqueza de particularidades es especialmente densa en Italia: San Jenaro es el patrono de la diócesis de Nápoles (19 de septiembre), con una celebración de gran arraigo popular; San Ambrosio (7 de diciembre) es el patrono de la Arquidiócesis de Milán y define la identidad del rito ambrosiano, que posee su propio calendario litúrgico distinto del romano; San Marcos (25 de abril) es el patrono del Patriarcado de Venecia.

La coexistencia del rito romano y del rito ambrosiano en el norte de Italia —con sus distintos tiempos litúrgicos, lecturas y estructuras del año— es el ejemplo más evidente de particularidad litúrgica dentro de la Iglesia de Italia.

¿Cuándo empieza y cuándo termina el año litúrgico?

El año litúrgico no coincide con el año civil. Cada nuevo año litúrgico comienza con las primeras Vísperas del primer domingo de Adviento — el domingo más cercano al 30 de noviembre — y concluye el sábado anterior al siguiente primer domingo de Adviento.

En 2026, el año litúrgico en curso (2025-2026) comenzó la tarde del 29 de noviembre de 2025 y concluirá la tarde del 28 de noviembre de 2026, cuando darán inicio las primeras Vísperas del primer domingo de Adviento del nuevo año litúrgico 2026-2027.

El año litúrgico 2025-2026 corresponde al Ciclo A del Leccionario dominical, con el Evangelio de San Mateo como texto central de los domingos. Las ferias del Tiempo Ordinario de 2026 utilizan el Año II de las primeras lecturas feriales, que se aplica en los años civiles pares.

¿Qué es el Propio del Tiempo? 

El año litúrgico se articula en cinco tiempos diferenciados por su teología, su duración y sus normas litúrgicas propias. Cuatro de ellos son tiempos fuertes — períodos de acento espiritual intenso — y el quinto, el más extenso, es el Tiempo Ordinario:

Los cinco tiempos del año litúrgico

Adviento

El Adviento inaugura el año litúrgico. Abarca cuatro semanas y tiene una doble orientación: preparar la celebración de la Natividad del Señor y orientar a la comunidad cristiana hacia la espera de su segunda venida gloriosa. A partir del 17 de diciembre, las ferias adquieren un carácter privilegiado centrado en la preparación inmediata a la Navidad. El color litúrgico es el morado; el tercer domingo, llamado Gaudete, admite el rosa como expresión de la alegría en medio de la espera.

Navidad

El Tiempo de Navidad comienza en las primeras Vísperas del 25 de diciembre y concluye con la fiesta del Bautismo del Señor, el domingo posterior a la Epifanía. Celebra el misterio de la Encarnación del Verbo, su nacimiento, su manifestación a los gentiles y su consagración como el Ungido del Señor en el Jordán. La octava de Navidad incluye la solemnidad de Santa María Madre de Dios el 1 de enero, y la Fiesta de la Sagrada Familia se celebra el domingo dentro de esa octava. El color litúrgico es el blanco.

Cuaresma y Triduo Pascual

La Cuaresma es el período penitencial de preparación para la Pascua. Comienza el Miércoles de Ceniza — día de ayuno y abstinencia — y concluye antes de la Misa vespertina de la Cena del Señor el Jueves Santo. Comprende seis domingos; el último es el Domingo de Ramos. El color es el morado; el cuarto domingo, Laetare, admite el rosa. Durante la Cuaresma están prohibidas las flores en el altar y el uso de instrumentos musicales a solas, excepto en las solemnidades y fiestas.

El Triduo Pascual es el culmen absoluto del año litúrgico. Abarca tres días: la Misa de la Cena del Señor el Jueves Santo, la Celebración de la Pasión el Viernes Santo y la solemne Vigilia Pascual en la noche del Sábado Santo, que concluye con el Domingo de Resurrección. Los colores varían: blanco el Jueves Santo, rojo el Viernes Santo, blanco y dorado en la Vigilia y el Domingo de Resurrección.

Tiempo Pascual

El Tiempo de Pascua abarca cincuenta días de gozo, desde el Domingo de Resurrección hasta el Domingo de Pentecostés. Los primeros ocho días — la Octava de Pascua — se celebran con el rango de solemnidades del Señor. A los cuarenta días de la Resurrección se celebra la Ascensión del Señor. El tiempo concluye con Pentecostés, la efusión del Espíritu Santo sobre los apóstoles. Los colores son el blanco durante el tiempo pascual y el rojo en Pentecostés.

Tiempo Ordinario

El Tiempo Ordinario abarca 33 o 34 semanas distribuidas en dos períodos: el primero, entre el Bautismo del Señor y el Miércoles de Ceniza; el segundo, entre Pentecostés y el primer Domingo de Adviento. Durante este tiempo, la liturgia no celebra un aspecto particular del misterio de Cristo, sino la globalidad de su vida, predicación y misión. Su último domingo es la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo. El color litúrgico es el verde.

Jerarquía de las celebraciones

La reforma litúrgica de 1969 organizó todas las celebraciones del año en tres rangos jerárquicos:

  • Las Solemnidades

Son los días de mayor rango. Comienzan con las primeras Vísperas en la tarde del día precedente e incluyen en la Misa el canto del Gloria y la profesión de fe. Algunas solemnidades principales tienen una Misa de vigilia propia para la víspera. Entre las solemnidades del Señor inscritas en el Calendario General figuran la Natividad, la Epifanía, la Ascensión, Pentecostés, la Santísima Trinidad, el Sagrado Corazón de Jesús, el Cuerpo y Sangre de Cristo y Cristo Rey.

  • Las Fiestas

Se celebran estrictamente dentro de los límites del día natural, es decir, sin primeras Vísperas propias, salvo que sean fiestas del Señor coincidentes en domingo. En la Misa se canta el Gloria pero no se reza el Credo.

  • Las Memorias

Pueden ser obligatorias — deben celebrarse en toda la Iglesia universal — o libres. Las memorias obligatorias que caen en ferias de Cuaresma pueden celebrarse solo como memorias libres. Cuando coinciden varias memorias libres en un mismo día ferial ordinario, solo se celebra una.

La Tabla de Precedencia de las NUALC establece el orden jerárquico completo para resolver los conflictos entre celebraciones que coinciden en un mismo día. En la cima absoluta se encuentra el Triduo Pascual; por debajo, las grandes solemnidades del Señor como la Natividad, la Epifanía, la Ascensión y Pentecostés; y en la base, las ferias ordinarias del Tiempo Ordinario.

El Leccionario y los Ciclos Litúrgicos

Para que la asamblea reciba la mayor riqueza posible de la Sagrada Escritura, el Leccionario de la Misa organiza las lecturas en ciclos:

  • Ciclo dominical y de solemnidades: trienal (A, B, C).

Los domingos y solemnidades siguen un ciclo de tres años. La asignación se determina por el año civil: los años múltiplos de tres corresponden al Ciclo C (Evangelio de San Lucas); el año siguiente, al Ciclo A (Evangelio de San Mateo); el año posterior, al Ciclo B (Evangelio de San Marcos).

El Evangelio de San Juan se reserva para los momentos de especial relieve litúrgico, como la Cuaresma, Pascua y algunas solemnidades. El año 2025 corresponde al Ciclo C; el año 2026, al Ciclo A; el año 2027, al Ciclo B.

  • Ciclo ferial del Tiempo Ordinario: bienal para la primera lectura.

Las primeras lecturas de los días feriales (entre semana) siguen un ciclo de dos años: el Año I se aplica en años civiles impares (2025, 2027…) y el Año II en años civiles pares (2026, 2028…). El Evangelio ferial es anual y se repite cada año con independencia de este ciclo.

  • Ciclo ferial de los tiempos fuertes: anual.

Durante el Adviento, la Navidad, la Cuaresma y el Tiempo Pascual, las lecturas feriales son fijas y anuales, seleccionadas por su correspondencia temática con la teología de cada tiempo.

Los colores del calendario litúrgico católico

En la liturgia católica, los colores tienen un profundo significado espiritual y se emplean en distintos tiempos y celebraciones. El verde simboliza la esperanza y el crecimiento espiritual, y se utiliza principalmente durante el Tiempo Ordinario.

El morado expresa penitencia, conversión y preparación, siendo propio del Adviento y la Cuaresma, además de las exequias. El blanco representa la pureza, la gloria pascual y la alegría; se emplea en Navidad, Pascua, en las fiestas de santos no mártires y en las celebraciones de la Virgen María.

El rojo evoca el fuego del Espíritu Santo y el testimonio del martirio; se reserva para el Domingo de Ramos, el Viernes Santo, Pentecostés, así como para las fiestas de apóstoles y mártires. El rosa, menos frecuente, indica una alegría atenuada en medio de la penitencia y se usa en el III Domingo de Adviento (Gaudete) y el IV de Cuaresma (Laetare).

El negro, signo de luto y del misterio de la muerte, se destina a las celebraciones de los difuntos, donde la tradición local lo conserva.

El oro y la plata expresan realeza y suprema solemnidad, pudiendo sustituir al blanco, rojo o verde en las grandes solemnidades. Finalmente, el azul celeste, propio de la tradición hispánica, se emplea en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre.

El calendario litúrgico 2026: datos del año en curso

El año litúrgico 2025-2026 se estructura del siguiente modo:

El Ciclo dominical es el A, con el Evangelio de San Mateo como texto de referencia de los domingos del Tiempo Ordinario.

El ciclo ferial de la primera lectura (para Misa entre semana) es el Año II, al corresponder el año civil 2026 a un número par.

Las grandes solemnidades del segundo semestre de 2026 son la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús (12 de junio), el Inmaculado Corazón de María (13 de junio, memoria obligatoria), la Asunción de la Santísima Virgen María (15 de agosto), Todos los Santos (1 de noviembre), la Inmaculada Concepción (8 de diciembre) y la Natividad del Señor (25 de diciembre).

El nuevo año litúrgico 2026-2027 — Ciclo B — comenzará la tarde del 29 de noviembre de 2026.

Puedes utilizar la aplicación Horarios de Misa para encontrar la iglesia católica más cercana con horarios de Misa, Confesión y Adoración. ¡Seguro te servirá! Descárgala ahora.

¿Quieres conocer mejor cada momento del ciclo litúrgico? Echa un vistazo a estos artículos que podrán ayudarte:

¿Por qué la Iglesia tiene un calendario litúrgico?

La Iglesia tiene un calendario litúrgico porque la fe cristiana no es un conjunto de ideas abstractas, sino la conmemoración activa de hechos históricos de la salvación. El calendario litúrgico hace que esos hechos no queden en el pasado, sino que irrumpan con eficacia sacramental en el presente de cada comunidad cristiana.

¿Por qué es importante el calendario litúrgico?

El calendario litúrgico ordena toda la vida cristiana,  la oración personal, la catequesis, la predicación y los sacramentos en torno a la fuente que la alimenta: el Misterio Pascual de Cristo. Sin esa estructura, la fe corre el riesgo de reducirse a una devoción privada o a un conjunto de prácticas desconectadas o rutinarias. El calendario garantiza que la totalidad de la revelación llegue a los fieles de forma progresiva y sistemática a lo largo del año, y que la Eucaristía de cada domingo celebre el mismo misterio que da sentido a todos los demás.

¿Cuándo inicia y cuándo termina el calendario litúrgico?

El año litúrgico comienza con las primeras Vísperas del primer domingo de Adviento — el domingo más cercano al 30 de noviembre — y concluye el sábado anterior al primer domingo de Adviento del año siguiente. El año litúrgico 2025-2026 comenzó la tarde del 29 de noviembre de 2025 y concluirá la tarde del 28 de noviembre de 2026, cuando darán inicio las primeras Vísperas del año litúrgico 2026-2027.

¿Cuáles son los cinco tiempos del año litúrgico?

Los cinco tiempos del año litúrgico católico son el Adviento, el Tiempo de Navidad, la Cuaresma — que culmina en el Triduo Pascual —, el Tiempo de Pascua y el Tiempo Ordinario. Los cuatro primeros son tiempos fuertes, con acento espiritual intenso y normas litúrgicas propias. El Tiempo Ordinario, el más extenso, abarca las semanas en que la Iglesia celebra la totalidad del misterio de Cristo sin un aspecto particular. Su eje vertebrador es el domingo, la fiesta primordial de la semana, en cuya celebración eucarística la Iglesia conmemora la Resurrección del Señor.

¿Qué es el calendario litúrgico y cuáles son sus colores?

El calendario litúrgico católico es el sistema por el que la Iglesia estructura el tiempo sagrado a lo largo del año en torno al Misterio Pascual. Los colores litúrgicos son parte de ese sistema: el verde en el Tiempo Ordinario; el morado en Adviento y Cuaresma; el blanco en los tiempos de Navidad y Pascua y en las festividades del Señor, de la Virgen y de los santos no mártires; el rojo en el Domingo de Ramos, el Viernes Santo, Pentecostés y las fiestas de apóstoles y mártires; el rosa en los domingos Gaudete y Laetare; el negro en las Misas de difuntos donde la tradición local lo conserva; y el azul celeste en la Inmaculada Concepción, por indulto histórico al orbe hispánico.

¿Qué es el año litúrgico y cómo se divide?

El año litúrgico es la expresión temporal y sacramental del misterio de Cristo, desplegado a lo largo de doce meses para hacer presente y operante la gracia de la Redención. Se divide en el Propio del Tiempo — que articula los tiempos fuertes y el Tiempo Ordinario — y el Propio de los Santos — que integra las festividades de los mártires y santos en la estructura del primero. El Propio del Tiempo se subdivide en los cinco tiempos descritos arriba; el Propio de los Santos clasifica las celebraciones en solemnidades, fiestas y memorias según su rango teológico y su ámbito de obligatoriedad.

¿Cómo saber si el ciclo litúrgico actual es A, B o C?

El ciclo dominical se determina por el año civil. Los años cuyo número es múltiplo de tres corresponden al Ciclo C (Evangelio de San Lucas); el año siguiente, al Ciclo A (Evangelio de San Mateo); el año posterior, al Ciclo B (Evangelio de San Marcos). El año 2025 es múltiplo de tres, por lo tanto fue Ciclo C. El año civil 2026 corresponde al Ciclo A, con el Evangelio de San Mateo en los domingos del Tiempo Ordinario. El año 2027 corresponderá al Ciclo B. Para verificar el ciclo en cualquier año, basta dividir el número del año civil entre tres: si el resultado es entero, el año es Ciclo C; si sobra uno, es Ciclo A; si sobran dos, es Ciclo B.

¿Dónde puedo encontrar Misas cerca de mí?

La app Horarios de Misa permite ubicar iglesias católicas cercanas y consultar horarios de Misa, confesión y adoración en tiempo real.